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Crónica del año 1535 por Miguel de Estete - Boletin de la Sociedad Ecuatoriana de Estudios Históricos Americanos

ESTETE, Miguel de 1535/1918 Noticia del Peru. Boletin de la Sociedad Ecuatoriana de Estudios Historicos Americanos, tomo 1, no. 3, pp. 312-335 y 12 p. de facsimiles. Quito.

10369 Noticia del Peru de Miguel de Estete

10370 (/Folio 1) Los capitanes Pizarro y Almagro, fueron casi de los primeros que se hallaron en la conquista y descubrimiento de las indias; porque estuvieron en la conquista de la isla espanola, y despues el año de trece, cuando Pedrarias de Avila paso a la Tierra Firme, con una gruesa armada, los dichos fueron donde el estaba; y ansi se hallaron en toda la conquista de la tierra firme, que es llamada Castilla del Oro, (Nota. 1) donde estuvieron y fueron capitanes del dicho Pedrarias de Avila, y le ayudaron a descubrir y conquistar la tierra desde el pueblo de Santa Maria de la antigua del Darien hasta los pueblos de acla (Nota. 2) y el nombre de Dios, (Nota. 3) y de alli fueron en el descubrimiento de la mar del Sur, y alli ayudaron a poblar la ciudad de Panama y la villa de nata (Nota. 4) y como a personas que habian servido en la dicha conquista, les dieron y señalaron por repartimiento a ambos a dos de compania, un pueblo que a mi parecer, se llama Chochania, con ayuda del cual, y con otras granjerias y aprovechamientos, en algunos anos, allegaron a tener suyo cantidad de oro.

10371 Estando ya poblado la dicha Panama y siendo los dichos capitanes vecinos de ella, hicieron un concierto y capitulacion con el dicho Pedrarias de avila, Gobernador de la dicha tierra, que el dicho capitan Pizarro, con cierta gente y navios, fuese por la costa de la mar del Sur a descubrirla y calar y saber lo que habia por ella, y asi, hecha la dicha capitulacion con el dicho Pedrarias, en la cual mas largamente parecera las condiciones que hubo en elia, (Nota. 5) el dicho capitan Don Francisco Pizarro fue por la dicha costa adelante, aunque con ruin aparejo de navios, por ser los primeros que en la dicha mar del Sur se habia hecho, y con cierta cantidad de gente, el ano de veintitres o veinticuatro, donde anduvo muchos dias padeciendo muchos trabajos y necesidades de hambres y enfermedades y peligr<os,> por llevar ruines navios y no sabida la navegacion. <rota la hoja> La costa es temerosa y los aguaceros del cielo muy <esta rota la hoja> bles en ella, por no llevar vasijas para agua no se <roto> meter a la mar ni desapegarse de la costa la cual pro <roto> ble, y no hallar donde tomar bastimentos les <roto> la vuelta y ansi se volvieron con la gente que <roto> sieron en una isla donde ellos tenian <roto> (/Folio 1 v.) y comida, y despues de tornados a rehacerse de mas gente y nuevos bastimentos, torno a proseguir su jornada, y asi tornaron a ir por su costa adelante, apartandose muy poco de ella; y como los vientos en ella son muy cortos y escasos, iban muy poco adelante; finalmente, que a cabo que pasaron muchos trabajos, llegaron a tomar puerto en algunos pueblos de indios, digo pueblos que eran de esta manera: en los arboles altos que estan en aquella costa tenian hechas sus casas, atravesados los maderos de unos a otros, siendo todo el suelo de anegadizos y loma, que no se podia andar ni calar la tierra adentro; porque muchas veces probaron por algunos rios a subir y buscar tierra enjuta, y aunque anduvieron muchos dias por ellos nunca la hallaron; y como su intencion era inquirir y saber que tierras y provincias habia por alli adelante, y tambien por la necesidad de mantenimientos, erales forzado llegarse a tomar lengua de las dichas gentes que habitaban en aquellos arboles; los cuales no admitian su platica, antes desde arriba, con piedras y otras defensas se defendian, de manera que no los podian entrar; en lo cual se pasaron grandes trances, y no se si de esa segunda vez o de la tercera, descubrieron aquel rio de palmas y un pueblo llamado Peruquete, de donde toda la tierra y provincias innumerables que adelante se descubrieron fue llamado Peru; siendo lo que ahora vulgarmente llaman el Peru, mas de seiscientas leguas adelante de esto, ni haber lugar en todo ello de tal nombre; pero como desde alli dieron la vuelta a Panama, que fue el año de veinticuatro entrado el de veinticinco, trujeron este apellido de decir que venian del Peru y asi se nombro todo lo que adelante se descubrio, como tengo dicho. Creo que en esta segunda entrada fue el capitan Almagro con gente y otro navio en busca del dicho Pizarro, y en esta jornada, en un cierto reencuentro le quebraron un ojo los indios; vueltos la segunda vez a rehacer de gente a la dicha isla, que tengo dicho, tomando mas y apercibiendose de todo lo que pudieron, tornaron a proseguir su jornada tercera vez, con toda la mas gente y bastimentos que pudieron; aunque de todo llevaban poco por la falta de los navios, y asi tornaron a proseguir su jornada, no se osando desapegar de la vista de la tierra o arboles, por mej<or de> (Nota. 6) cir, porque tierra en todo esto nunca la vieron y asi an<duvi>eron <peregrinando> (Nota. 7) por la dicha costa muchos dias haciendo <sus ent> (Nota. 8) radas por los rios en barcas y canoas, donde nunca pudieron <halla>r tierra enjuta y buena donde poder echar la gente si no <roto><e>n las islas de la Borbona (Nota. 9) y del Gallo que son despobladas, aun<que de> (Nota. 10) muy buenas aguas y mariscos y aves marinas <roto> lo cual fue mucho remedio para la gente. Des<pues> <roto> a la disposicion de la tierra y cuan<do> <roto> (/Folio 2) era y que los tiempos siempre les eran contrarios porque en todo el ano reinan en aquella costa. acordaron de dar la vuelta a la dicha Panama con la gente que les habia quedado; que mucha de ella, y la mayor parte, todas estas veces les falto, muerta de hambre y de enfermedades, y de los indios; porque aunque se hallaban pocos pueblos, los que se hallaron eran gente belicosa y peleaban con los espanoles muy crudamente, y les mataban muchos de ellos, especialmente en un pueblo que se llama <hay un claro> que estaba cercado de una estacada; se vieron en mucho trabajo y peligro; porque como andaban flacos, dieron de noche en los espanoles y pusieronlos en mucho aprieto, y aunque todos hicieron lo que pudieron, si no fuera por Pizarro que con una espada y una rodela desperto el primero, todos fueran muertos; el cual lo hizo tan bien que sin otra arma ninguna, cuando fue socorrido de su gente tenia a los pies muchos indios muertos. De este reencuentro, el quedo con victoria, aunque muy fatigado con su gente y mal herido. (Nota. 11) Muchas cosas particulares acaecieron en estas jornadas, que no las pueden saber sino los que en ellas se hallaron; y lo que yo aqui cuento, lo se de ellos y de haberselo oido decir al dicho Pizarro muchas veces, andando en la conquista del Peru.

10372 Vueltos con la dicha gente a Panama, destrozados y gastados, que ya no tenian haciendas para tornar con provisiones y gente, que todo lo habian gastado; el dicho Pedrarias de avila les dijo que ya el no queria mas hacer compania con ellos en los gastos de la armada, que si ellos querian volver a su costa, que lo hiciesen; y asi, como gente que habia perdido todo lo que tenian y tanto habia trabajado acordaron de tornar a proseguir su jornada y dar fin a las vidas y haciendas que les quedaba o descubrir aquella tierra; y ciertamente ellos tuvieron grande constancia y animo viendo el poco fruto que hasta alli (/Folio 2 v. ) habian sacado, osar tornar a meter el resto, por mar y costa tan sin provecho. Y asi tornaron a proseguir su jornada, yendo reconociendo las mismas partes y tierras o arboledas donde habian estado, con mucho trabajo, por la contrariedad de los tiempos; y a cabo de pasar muchos dias, llego el dicho Pizarro a echar la gente en aquella isla del Gallo; y desde alli, con un navio ligero y solos los marineros y agua, y el bastimento para que pudiese hacerse mas a la mar y tirar por alli adelante; y asi fue, que el dicho navio se metio a la mar, y en ella hallo los tiempos mas largos, y en pocos dias anduvo mas que en los anos de atras habia podido andar, y reconocio tierra enjuta y poblada, que fue el pueblo de Santiago, que asi se puso por nombre por verle en tal dia; y despues la bahia de San Mateo, donde tomaron puerto y mas adelante, descubrieron el pueblo de Tacanez, (Nota. 12) que esta en la costa. Y asi con esta buena nueva, vistos muchos indios que salian a ellos, vestidos de ropas de lana y enjoyados de oro, con mucha alegria de haber alcanzado principio de lo que deseaban, se volvieron a la dicha isla del Gallo, donde todos se embarcaron y fueron en busca de los dichos pueblos ya descubiertos, do llegaron y tomaron tierra y lengua y bastimentos; y asi fueron por la costa adelante, descubriendo la tierra y saltando algunas veces en ella. en esta costa de Tacanez salieron los indios a los cristianos y pelearon con ellos muy reciamente; y al principio como ellos nunca hubiesen visto caballos y el dicho capitan Pizarro llevase cuatro o cinco, al tiempo del romper los unos con los otros, uno de aquellos de caballo cayo del caballo abajo; y como los indios vieron dividirse aquel animal en dos partes, teniendo por cierto que todo era una cosa, fue tanto el miedo que tuvieron, que volvieron las espaldas dando voces a los suyos diciendo que se habian hecho dos, haciendo admiracion de ello, lo cual no fue sin misterio; porque a no acaecer esto, se presume que mataran todos los cristianos; y aunque en la liviandad del huir se arguya flaqueza de animo, (/Folio 3) el discreto considere que, jamas aquellas gentes habian visto las nuestras, tan diferentes de ellas; ni tampoco caballos, los cuales, a quien no los ha visto ni oido decir, no pueden dejar de causar admiracion; que lo mismo hicieran a nosotros, que tenemos mas razon que ellos, si nunca los hubieramos visto ni oido decir; y asi tan subitamente nos aparecieran delante; que cierto, no sabiendo las particularidades con que un caballo se mueve y sujeta, viendole pasado de clavos las manos y aquel freno en la boca que le tiene rendido y sujeto, a quien fuese cosa nueva no podia dejar de maravillar; y no es mucho pensar, que el que va encima y el, ser todo uno; especialmente que en aquellas tierras y mares hay grandes monstruos. Dejado esto, de este viaje se descubrio toda la costa hasta la provincia de Tumbez, en la cual solamente entro un capitan que Pizarro envio, quedandose el en uno de estos pueblos, el cual se llamaba Pedro de Candia. (Nota. 13) este le trujo relacion de la manera del pueblo y de lo que habia visto en el y de un templo del Sol que en el habia; en el cual dicho pueblo, por senas le hicieron entender como muchas jornadas adelante habia un gran senor, cuyos sujetos ellos eran. en este pueblo comenzaron a ver las ovejas que hay en aquellas tierras, y de ellas metieron algunas en el navio, que los indios le dieron de su voluntad; y haciendo paz y amistad con los dichos indios, les dejo alli dos espanoles, (Nota. 14) para cuando pluguiese a Dios se volviese a descubrir y allanar la tierra, para que entretanto ellos los doctrinasen y ensenasen y asi, el dicho Pedro de Candia se volvio donde estaba el dicho Pizarro y le conto lo que habia visto, en lo cual el fue muy vicioso, porque hizo entender que aquella ciudad de Tumbez era muy insigne y grande y que habia visto en ella muy grandes cosas, lo que fue mentir; porque despues que todos los espanoles entramos en ella, se vio por vista de ojos haber mentido en todo, salvo en lo del templo, que este era cosa de ver, aunque mucho mas de lo que aquel encarecio. Lo que falto en esta ciudad se hallo despues en otras que muchas leguas mas adelante se descubrieron; y parece que con mentira pronostico la verdad de lo que adelante estaba. Finalmente, que metiendo en el navio algunos indios muchachos y las dichas ovejas y algunas muestras de ropas y otras cosas de la tierra, con mucha alegria, el dicho capitan (/Folio 3 v.) Pizarro con su gente se volvio a Panama, a dar la buena nueva de lo que habia visto, dando por autor de la grandeza de Tumbez a aquel Pedro de Candia que solo en ella habia entrado; y asi, dejando toda la gente en la dicha Panama e isla suya, se partio con las dichas muestras e indios y ovejas para espana, a dar la nueva a Su Magestad, con menos de mil ducados que poder gastar, y aun estos prestados de amigos suyos.

10373 Venido en espana que fue el ano de (Nota. 15) ( hay un claro). Su Magestad visto sus trabajos y lo que habia gastado en aquel descubrimiento y la relacion y muestras de la tierra, le proveyo por gobernador y capitan general de ella, senalandole cierta cantidad de tierra tomada de norte a sur; y le hizo adelantado y le dio el habito de Santiago y ciertas tenencias de fortalezas; y se tomo con el asiento y asi despachado de la Corte, se fue con toda la mas gente que pudo llevar de espana a poner en la ciudad de Panama, y alli se aderezo e hizo publicar por todas las indias vecinas donde habia espanoles, su ida; y como la nueva de lo que aquel Pedro de Candia decia que habia visto era tan grande, muchas personas principales que tenian muy buenos asientos, se movieron para ir con el en la dicha conquista; y asi aderezado de todo lo que pudo llevar y con ( hay un claro) espanoles y ( hay un claro) caballos, (Nota. 16) con los bastimentos y pertrechos que pudo meter en siete navios, con harta necesidad y trabajo de dineros, se embarco, quedando en la dicha Panama el dicho capitan Almagro su companero, para proveerle siempre de gente y armas y lo que mas pudiese, aunque descontento de ver que para el no habia negociado el dicho Pizarro ninguna cosa en que Su Magestad le honrase; sino que todos los titulos y mercedes habia recabado para si ( hay una palabra tachada).

10374 Partio el dicho capitan Pizarro del puerto de Panama, con la dicha gente y navios el ano de ( 1531) (Nota. 17) y con el algunas personas de las que se habian hallado con el en los infortunios pasados, aunque muchos de ellos eran ya muertos de los trabajos que habian pasado, en tanto que el habia venido a espana; y consigo llevo a Hernando Pizarro, su hermano (/Folio 4) y a Juan Pizarro y a Gonzalo Pizarro, sus hermanos; diole Dios tan buena dicha que en siete dias, sin tocar las velas ni reconocer otra tierra, de punta en blanco, llego a la bahia de San Mateo, que es la primera buena tierra que el habia descubierto y tardo en llegar a ella mas de tres anos; y toda la buena ventura de esta navegacion estuvo en apartarse de aquellas lluvias de la tierra y meterse a la mar; y es de saber que desde Panama hasta alli habia ( hay un claro) leguas de travesia; y si se hubiera de ir costa a costa, habia cuatro veces mas; porque es una ensenada de un golfo que se hace como una herradura, y desde Panama hasta aquella bahia es frontero; y como los que descubren andan a tiento, especial, en aquella mar del Sur, donde tan poco aparejo habia de vasijas de agua para poderse meter a la mar, no pudieron saber el secreto de la navegacion hasta que Dios fue servido de descubrirsele, llevandolos de punta en blanco a aquella bahia que tengo dicho, doude tomaron tierra y echaron los caballos en ella, los cuales llegaron buenos, aunque algunos de ellos murieron en la mar; y asi despues de tomado algun descanzo, comenzaron a caminar por la tierra, la via que la primera vez habia llevado, la costa en la mano, sin entrar la tierra adentro; y llegaron al dicho pueblo de Tacanez y a los otros que primero habian visto; y mas adelante llegaron a un pueblo que esta en la costa de la mar llamado Coaque, (Nota. 18) donde los naturales de el huyeron todos a las montanas. en este pueblo por ser grande y de buenos aposentos y bastimentos, el dicho capitan Pizarro acordo de asentar su real por algunos dias y desde alli despacho los navios, unos a Panama, adonde el dicho capitan Almagro estaba, para que le proveyese de gente; y otros a la provincia de nicaragua, donde estaba mucha gente movida y concertada; que en viniendoles a llamar, iria adonde el estaba, a servir a Su Majestad y conquistar la tierra, ( hay dos palabras tachadas). Llevaron en estos navios algun oro y plata y ropas de lana y algodon ricas, y muy buena muestra y grande noticia de lo de adelante, y asi se partieron, quedando el dicho Pizarro en el dicho pueblo.

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